"It's painted, Sofia," Adrian said, sitting next to her on the couch. "Like a moving storybook."
Heidi era una niña alegre y curiosa, con un corazón lleno de amor por la naturaleza y por las personas que la rodeaban. A pesar de la dureza de la vida en la montaña, Heidi encontraba alegría en las pequeñas cosas: ayudar a su abuelo en su trabajo, jugar con los animales y explorar los alrededores.