Hermanos y amigos, hoy nos reunimos con el corazón encogido por la partida de [Nombre del fallecido]. La muerte se siente como un valle oscuro, un lugar frío y desconocido. Pero la Palabra de Dios no nos manda a negar el dolor, sino a atravesarlo con una compañía especial: la presencia del Señor.
Esperamos que este artículo haya sido de ayuda y que los recursos en formato PDF sean de utilidad para preparar un sermón de fortaleza y consuelo en un funeral cristiano. Hermanos y amigos, hoy nos reunimos con el